En clase debatimos sobre un tema que a mi me pareció bastante interesante ya que sacamos muchas opiniones diferentes sobre el. ¿Qué es mejor, la escuela pública o una educación en casa?
La clase se dividió en diferentes grupos, cada uno tenía que defender un punto de vista diferente que nos proporcionó la profesora (unos tenían que defender la escuela pública y otros la educación en casa) independientemente de si estaban a favor o no con el tema que les había tocado.
Tras leer lo que nos había tocado defender, cada grupo empezó a exponer su punto de vista, tratando de convencer a los grupos que pensaban de forma diferente.
Al principio no resultaba fácil argumentar algunas de nuestras opiniones, ya que, muchos de nosotros no estábamos de acuerdo con lo que teníamos que defender. Pero luego empezarón a salir cosas muy interesantes en el debate, como por ejemplo que en la escuela, en muchas ocasiones, no se potencian las cualidades y virtudes del niño, y que es fácil que caigan en la desmotivación si no reciben la educación adecuada. Por otro lado, también se habló de que muchos niños en casa no son atendidos por sus padres de la forma necesaria como para educarles en el hogar, ya sea por falta de tiempo, por la falta de constancia de los padres u otros motivos. Ambos me parecieron puntos de vista muy distintos pero igual de interesantes. También se habló de la sociabilización de los niños y de que en la escuela pueden relacionarse con sus iguales, a lo que los equipos contrarios contestaron que si eran educados en casa se relacionarían con niños de otros sitios (con los que practicaran algún deporte, fueran a clases extraescolares, etc.)
Tras el debate de clase llegué a mi propia conclusión. Creo que sin asistir a la escuela pública, muchos niños no recibirían la formación adecuada y no estarían tan preparados para enfrentarse más tarde al mundo laboral. Por ley, un requisito mínimo que piden en muchos puestos de trabajo es el Graduado Escolar, y por suerte o desgracia hoy en día el tener un título que te acredite que tienes cierta formación, muchas veces es más importante, que todo lo que sabes en realidad.
La escuela pública, se encarga al menos, de que el niño reciba la formación básica para poder seguir avanzando y progresando en su vida. Además, favorece que en muchas ocasiones los niños trabajen en grupo junto con sus compañeros y tengan que enfrentarse a los problemas que surgen cuando se realizan trabajos en equipo, cosa que les vendrá muy bien para un futuro, cuando tengan que trabajar a diario con más personas. Además de la escuela fomenta la sociabilización entre ellos.
No podemos olvidar que en alguna ocasión habrá problemas de acoso escolar, de desmotivación ante el fracaso escolar o la marginación por parte de compañeros o incluso un profesor. Pero, en mi opinión, frente a esos problemas los familiares del niño, sus profesores y el equipo directivo del colegio forman un papel muy importante, ya que son ellos los que deben recordar al niño que es tan válido como los demás, motivarle y darle un apoyo incodicional.

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